miércoles, 25 de julio de 2018

Vivir

Soy de las personas que siempre ha creído que las cosas pasan por una razón y las que no pasan también, que por mucho que intentemos buscarle una explicación,no la encontraremos.

Todo lo que hagamos, y lo que no, debe ser porque realmente es lo que queremos y deseamos hacer o no. Da igual si le gusta o no al resto de la gente, si es o no correcto o si es lo que el resto de la gente espera de ti. No debemos de ser siempre tan políticamente correctos, de vez en cuando hay que ser un poco políticamente incorrectos.

No podemos vivir siempre siguiendo lo que dictan las "normas", haciendo, o no, algo por "el que dirán" nada ni nadie puede condicionarnos.

La vida es para vivirla, no podemos quedarnos con las ganas de hacer aquello que nos apetece o nos gusta, no podemos estar siempre pensando "y si...", porque en esos "y si..." hay un montón de oportunidades perdidas y también, porque no, muchas oportunidades ganadas.

Tenemos miedo a arriesgar, miedo a que nos guste, miedo a querer más, miedo a que queramos dar marcha atrás y sea demasiado tarde, miedo a que nos hagan daño...El miedo pesa más que la razón, y por miedo, se pierden muchas cosas. Hay que arriesgarse, tirarse a la piscina, a veces sin chaleco salvavidas, aunque no siempre ganemos, porque a veces, perder también es otra manera de ganar.

La vida es eso que pasa mientras pensamos, nos preguntamos y decidimos si hacer algo o no, y eso que pasa...no vuelve.